lunes, 6 de diciembre de 2010

Última crítica Tortita de Manteca


Por Rodolfo Weisskirch

“Tortita, tortita, tortita de manteca, para mamá me da la teta, tortita, tortita, tortita de cebada para

papá que no me da nada”.


Es extraño pensar que una canción asimilada con la más “tierna” infancia, se podría relacionar con una sensual e inteligente obra lésbica, acerca del desencanto de las relaciones amorosas. Si nos ponemos analíticos, podríamos llegar a decir que no hay leit motiv más inspirado para esta obra, en donde los hombres estamos ausentes. O sea, “papá no da nada”.

El “Teatro Crudo” de Martín Marcou, cerró la temporada 2010 de la multipremiada Tortita de Manteca el pasado sábado 27 de noviembre en el Marlene, Nueva Generación, Espacio de la Comunidad Lésbica. Habiendo visto solamente hace 2 meses atrás Quiero Pasar una Tarde con Franco, aún no puedo definir el “estilo” de Martín Marcou, aunque sí, un eje temático y un tono, entre dramático y sarcástico, que por un lado podría llegar a irritar a ciertos sectores conservadores, pero también que abren el abanico hacia la reflexión y el diálogo, oportuno y necesario con los tiempos que corren.

Las protagonistas de la obra son dos chicas que atravesaron tiempos mejores como pareja. Se puede decir que hay tres momentos. En el primero, cada una de ellas, cuenta lo que piensa sobre la otra, lo que sentía mientras vivía la relación. En el segundo, el presente, cada una está por su lado. Dicho momento, es acaso el más abstracto, donde la obra se convierte en un juego de coreografías y sincronización, donde lo simbólico pasa a través de la danza. El tercero, es el futuro que se vuelve presente: la posible reconciliación, donde la obra toma un rumbo más “clásico” y se explica porque se quebró la relación. Acaso este episodio, por ser tan discursivo, termina siendo el menos interesante. La obra analiza la complejidad de las relaciones en pareja, el efecto del tiempo en las mismas, la fidelidad, la sensibilidad femenina, pero a la vez la velocidad, con la que ciertas personas que se victimizan, pueden llegar rápidamente a dar vuelta la página de una relación pasada.

No es fácil clasificar Tortita de Manteca. ¿Es acaso una “obra” o un “Stand up” ¿O una mezcla? O mejor dicho ¿por qué se debe clasificar?

Esta libertad creativa, por así decirlo, pienso que es lo más inspirado e interesante de la obra, lo que la hace imprevisible. Entre excelentes coreografías y la gran destreza física e interpretativa, el juego sensual, y la química que logran entre ellas y con el público, Amorosi y Actis sacan a relucir una obra en la que quizás los textos (especialmente del último momento o acto, porque los monólogos iniciales son brillantes) no estén a la altura de las actuaciones y la dirección general.

Marcou es un artista meticuloso, y aún cuando la obra no tiene el despliegue escenográfico de Quiero Pasar una Tarde con Franco, se nota una inteligente y muy desarrollada puesta en escena. Se aprovecha muy bien cada recoveco que da Marlene, así mismo es fundamental el seguimiento lumínico por el espacio.

Una lástima, que quizás el mismo lugar puede llegar a ser perjudicial. Al no tener el diseño apropiado, o mejor dicho, al no tratarse de un teatro con escenario, la voz del actor se pierde, y por momentos no llega a todo el recinto.

Aún así, Tortita de Manteca, es una obra muy interesante, con algunos momentos genuinamente divertidos, otros más reflexivos.

Inesperado, pero clásico, “Teatro Crudo” es un grupo a seguir: desde su creador, Martín Marcou, hasta sus intérpretes, pasando por cada uno de los rubros técnicos, se nota una profesionalidad y a su vez, fundamental fidelidad y unidad, que permiten soñar con un grupo de teatro argentino dispuesto a romper moldes y ser permeables al contexto nacional, pero sin perder las bases dramatúrgicas.

Además de Tortita de Manteca y Quiero Pasar una Tarde con Franco, “Teatro Crudo” cerró un excelente e intenso año con otra obra de su autoría: Brillosa (que lamentablemente no pude llegar a ver).

Esperemos que algún momento del 2011, se vuelvan a exhibir las tres obras (aunque sea en funciones especiales como se hizo este año con Tortita de Manteca, ya que la obra data del 2008). Mientras tanto estaremos esperando las nuevas puestas de Marcou: Te Estaba Esperando, Dejala a Mónica (que así como la ves va a llegar muy lejos) y Hugo Roberto. Además, si viven en Santa Fe, van a poder ver una versión de la exitosa obra del 2008, Lame Vulva.

Por suerte, tenemos “Teatro Crudo” para rato.

http://www.asalallenaonline.com.ar/teatro/criticas/1466-tortita-de-manteca-ruidos-turbios-que-se-arrastran.html

miércoles, 1 de diciembre de 2010

Ellas, Tortita y yo.

Esta foto es del año 2007 y fué tomada en los primeros ensayos de mi obra "Tortita de Manteca" (ruidos turbios que se arrastran)

La obra se ensayó durante 9 meses aproximadamente.

El espectáculo fué estrenado en junio del 2008 en el teatro Antesala de la calle Gorriti, hizo una segunda temporada en el Centro Cultural Defensa (2009) y cerró su ciclo en Marlene Nueva Generación con una serie de presentaciones especiales (2010)

La obra viajó a Chile a presentarse en un Festival Internacional que se realiza al sur de ese país, y participó de diversos festivales a nivel nacional.

Las protagonistas de la obra son Checha Amorosi y Valeria Actis que jamás faltaron a ninguina función, ni se enfermaron.

Las actrices se cargaron en andas un espectáculo experimental, lleno de poesía, dolor y alegría.

Muchas personas que forman parte de TEATRO CRUDO, colaboraron para sostener en pié el espectáculo que gozó de excelentes críticas y aceptación por parte del público.

Ariel Campos asistió, sonorizó, e iluminó a las chicas en todos y cada uno de los lugares donde se hizo la obra.

Sol Osimi maquilló magistralmente en cada una de las presentaciones a las chicas.

Laura Guerrero, Mercedes Molina, Agustín Lambiase estuvieron en el proyecto formando parte en su momento.

Ana Paula Fort Candeda y Esteban Fort Caneda se encargaron de la escenografía y de asistir.

Eleonora Boffi y Cecilia Jazmín vistieron a las chicas.

Leandro Martinez y Pablo Massa, le sacaron unas fotos hermosas a las chicas, y esas fotos formaron parte de una exposición en la primer temporada.

Ezequiel Agüéro y Germán Díaz le pusieron música al show melodramático.

La obra fué prensada por Indeleble, por Mariano Casas Di Nardo, y por Teatro Crudo.

En Chile fué presentada en una plaza al aire libre y en un pueblo indígena.

Esta obra me hizo crecer mucho, es un trabajo muy digno, que recordaré con extremado cariño.

Gracias a todos los que estuvieron ahí, a los que vinieron a ver la obra, a los que apoyaron de algún modo, desde algún lugar.

Un gracias mayúsculo a Checha y Valeria, dos grandes profesionales del teatro, mi morocha y mi rubia ideales, mis dos adoradas, fetiches y talentosas actrices crudas, con las que he compartido muchas horas de mi vida, con las que he peleado y reído con la misma intensidad, con las que he aprendido a ser mejor persona, y mejor en lo mío. Gracias por creer en este proyecto, por sumarse, por sumar, por entender, por respetar, por entregarse.

Hasta pronto Tortita.

miércoles, 24 de noviembre de 2010

CRITICA DE OSVALDO SABINO

Un verdadero tour de forcé de Martín Marcou,
con Checha Amorosi, Valeria Actis,
y el elenco de Teatro Crudo


Espero que aunque se viene anunciando “la última función” de Tortita de manteca de Martín Marcou, sólo estén refiriéndose a la temporada 2010. Estoy convencido de que hay mucha gente más que quisiera, y debiera, verla. No creo que hasta la fecha, el teatro argentino haya tocado el tema lésbico, el amor y el desamor, la realidad de un mundo que para muchos es completamente desconocido, con el respeto artístico que lo ha hecho Marcou.

A través de los mismos personajes, impecablemente interpretados por Checha Amorosi y Valeria Actis, Tortita de manteca nos permite ir descubriendo, por medio de sus monólogos simultáneos, qué se siente momentos antes del reencuentro con una pareja que ha quedado trunca. Las palabras de los dos personajes, que van desnudando su interior frente a la audiencia, nos permiten ir construyendo el pasado y el presente de estas dos mujeres que en algún momento fueron pareja.

Tortita de manteca se desarrolla en dos tiempos: la previa al encuentro, y el encuentro en sí. En la primera parte vemos lo que ellas mismas perciben, y sabemos que siempre la percepción es muy diferente a la realidad, se idealiza, se redimensiona, es selectiva. En cambio, cuando finalmente se da el encuentro, todo sucede con la naturalidad de lo que pudo haber sido y no fue. A pesar de la agresividad que surge como lógica consecuencia de la ruptura, la distancia, los reproches—cosas inherentes a todo reencuentro amoroso—el dolor de la pérdida es lo que, si bien subyace, está a flor de piel.

Todo el drama está basado en movimientos de danza. La experta mano de Checha Amorosi, convierte la puesta coreográfica en un placer visual que complementa las escenas con una destreza que colorea fuertemente esa relación de la que sólo van quedando rastros cada vez más vagos.

Indudablemente, el balance que otorga el dominio escénico de Valeria Actis, es altamente destacable. La coordinación de las dos actrices, al presentar dos monólogos paralelos al mismo tiempo sin que el espectador termine confundiéndose, es un verdadero tour de forcé que pocas veces alcanza a lograrse en un escenario.

La mano experta de Martín Marcou, resalta en cada escena, en cada movimiento y, sobre todo, en el brillo del texto armado con su profunda responsabilidad social y política, su maestría autoral, y su magnífico mundo poético interior.

El marco que brinda el local de la Asociación Civil, Marlene Nueva Generación—una agrupación en la que, en su mayoría, se nuclean lesbianas adultas y de clase trabajadora—resulta una perfecta escenografía para la puesta. Lo mismo que la breve participación espontánea de Valentina Ruiz Díaz (Miryam), la bar tender oficial de Marlene, que aporta más realismo a la puesta.

Una vez más, Martín Marcou, acompañado por el elenco de su Teatro Crudo, nos sorprende con una obra en la que se aúna lo mejor de las corrientes teatrales contemporáneas, para dar lugar a Tortita de manteca, un “melodrama o culebrón lésbico” (como el mismo autor lo define), al que pocos, o tal vez ninguno, aún se han animado.

Queda una sola función (que esperemos no sea la última), ojalá muchos puedan verla, porque el buen teatro merece ser visto, alentado y apoyado. Y el de Martín Marcou, entra en esa categoría.

© Osvaldo Sabino, para Pressenta.com.ar, 2010

Tortita de manteca
Despedida definitiva. Última función 27 de noviembre a las 23hs
Marlene, Nueva Generación - Colombres 770. Boedo.
Localidades limitadas.
Tenés que reservar a:
reservas@teatrocrudo.com.ar

sábado, 30 de octubre de 2010

Tortita de Manteca - Función despedida.


Despedida definitiva. Última función 27 de noviembre a las 23hs en Marlene, Colombres 770. Boedo. Localidades limitadas. Tenes que reservar a
reservas@teatrocrudo.com.ar






MARLENE - CENTRO SOCIAL Y CULTURAL
Colombres 770
Capital Federal - Buenos Aires - Argentina
Teléfonos: 4932-8996


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lunes, 27 de septiembre de 2010

Nueva función especial de Tortita de Manteca

Tortita de Manteca
de Martín Marcou

Sábado 23 de octubre - 23hs en Marlene, Colombres 770. Boedo.
Reservas:
reservas@teatrocrudo.com.ar

viernes, 27 de agosto de 2010

Tortita en Marlene

Presenta

TORTITA DE MANTECA

FUNCION ESPECIAL 18 DE SEPTIEMBRE

Sábado 23hs. - Marlene
Espacio de la Comunidad Lésbica
Colombres 770 - Boedo


Abierto a partir de las 22:00hs




Entradas
Socias - Público en general $20

Ficha técnica
Actúan: Checha Amorosi y Valeria Actis
Maquillaje: Sol Osimi
Vestuario: Eleonora Boffi
Escenografía: Ana Paula Fort Caneda
Diseño de luces y operación técnica: Ariel Campos
Fotografía y edición de video: Leandro Martinez
Música original / Ezequiel Agüero
Bolero: Música Ezequiel Agüero, Letra: Martín Marcou
Versión "El pájaro vio el cielo y se voló" pertenece a Germán Díaz.
Voces en la lluvia: Lola Micucci, Mercedes Küref
Diseño Gráfico: Vanina Moreno
Asistente de producción: Esteban Fort Caneda
Asistente de Dirección: Ariel Campos



Tortita de Manteca participó de los siguientes festivales:

II Festival Internacional de teatro y danza Fintdaz 2008, realizado en Iquique – Chile, donde además realizó una función especial en la localidad de Huara.

I Festival de arte Queer- Arte Joven- que se realizó en el colegio Nacional Buenos Aires, del 27 de octubre al 2 de noviembre del 2008. Organizado por el Área de Estudios Queer de la UBA desde la Federación Argentina de Lesbianas, Gays, Bisexuales y Trans (FALGBT).

Participó del evento de cierre de Diversa. Festival Internacional de cine gay lésbico trans de Argentina - Por respeto a la diversidad, en su quinta edición, que se llevó a cabo entre el 13 y 23 de noviembre del 2008.

Se presentó en el festival Generarte, organizado y producido por: Joana Ruival (Portugal) & Elena Marcigot (Italia), promovido por el instituto social y político de la mujer – ISPM (argentina). Abril 2009 – Centro Cultural Defensa.

Formó parte del 1º Encuentro de Teatro Minimalista organizado por la compañía teatral El Péndulo y la Municipalidad de Villa General Belgrano, Córdoba, Argentina. El evento se llevó a cabo los días 13 y 14 de junio del 2009.

3º Festival de teatro Lesbico Gay Trans - Resistencia - Chaco.


miércoles, 11 de agosto de 2010

Vuelven


Ellas vuelven como la primavera, en septiembre las podes volver a ver

miércoles, 28 de julio de 2010

Volvemos en Septiembre


En septiembre de 2010...


Volvemos...


Por que a falta de pan... buenas son las tortas.