martes, 1 de abril de 2008

Agunas notas sobre el proceso creativo

La idea inicial era aunar recuerdos distorsionados y valerme de frases que sonaran como poemas rotos para elaborar una radiografía de los acontecimientos vividos, quería generar un sistema de comunicación que esté vivo y que desarrolle una síntesis de ese tiempo que no volverá jamás.

El teatro es un lugar privilegiado, mi espacio de resistencia, una forma de descifrar mis enigmas personales, mi huella digital sobredimensionada. Finalmente logramos montar un híbrido, realizamos un recorte parcial, arbitrario, y subjetivo que terminó transformándose en algo que podría ser tanto un melodrama homosexual, como una propaganda amorosa, una zona rosa femenina o un expendio de saliva lesbica cuidado estéticamente.

El punto de partida fue incierto, escuchamos latidos en muchos lugares hasta ir encontrando la construcción de sentido. En este proceso las actrices colaboraron activamente, proponiendo físicamente en forma exhaustiva maneras posibles de ligar mediante puentes imaginarios acciones diversificadas. Prueba y error, acción y reacción, causa y efecto, todo demandó un tiempo prolongado y de a ratos asfixiante. Ensayar en pleno verano del 2008 en una Buenos Aires húmeda fue demoledor. La diversidad de la propuesta, hace que el enfoque varíe constantemente.

Las 6 escenas que componen la totalidad de la pieza, conforman universos totalmente disímiles y autónomos, tranquilamente podrían ser partes de cualquier otra obra de teatro, juntas dan la idea de unidad de sentido. Las actrices debieron modificar su capacidad de adaptación en forma recurrente para poder cumplir con las consignas y dar forma a las sensaciones y los estados.

No hay comentarios: